A mediados del año pasado, con la construcción a todo ritmo, un suplemento del diario español El Mundo se hacía eco de esta noticia, describiendo los planes para la nueva embajada y la vida cotidiana de los señores de la guerra del imperio en la burbuja de la zona verde de Bagdad.
Domingo, 30 de Abril de 2006, número 548
SON 21 EDIFICIOS en un área equivalente a 80 campos de fútbol. Tan grande como el Estado del Vaticano, la embajada que EEUU construye en Bagdad será seis veces mayor que el edificio de la ONU en Nueva York MONICA G. PRIETO. Bagdad
Desde mediados de 2005, los iraquíes observan atónitos la incesante actividad de las únicas grúas que funcionan en Bagdad. Nadie esperaba que trabajaran en la reconstrucción de la ciudad devorada por las bombas y la metralla, dado que las gigantescas estructuras de hierro se alzan en zona angloamericana pese a estar en el corazón de la capital. Pero pocos podían imaginar que las únicas obras del país, donde los donantes han invertido decenas de millones en una reconstrucción invisible, estén destinadas a erigir la Embajada de EEUU más grande del mundo, un monstruoso complejo del tamaño del Vaticano que, con 42 hectáreas, será seis veces mayor que el de Naciones Unidas en Nueva York.
(...) concebida para ser un Estado autosuficiente dentro de otro Estado, con una fuerza defensiva propia, planta energética y potabilizadora de aguas -en un país donde los ciudadanos tienen cuatro horas de luz al día y el líquido elemento es garantía de infecciones- y 21 edificios distribuidos en un área equivalente a 80 campos de fútbol, entre ellos sedes y residencias oficiales, seis bloques de apartamentos para alojar al más de un millar de funcionarios, escuela, gimnasio, comisaría, peluquería, un club de recreo, áreas de esparcimiento, tienda de belleza, piscina y comedor.(...) El lugar elegido no podía ser más desafortunado, aunque es territorio norteamericano desde que la Tercera División de Infantería consumara la ocupación de Irak. Se trata del imponente complejo de palacios de Sadam Husein situado a orillas del Tigris, en el centro neurálgico de Bagdad, considerado zona internacional y actual sede de las Embajadas británica y estadounidense, del alto mando y del Gobierno iraquí.
La tozuda realidad más allá de la burbuja en la que decenas de personas -entre ellas soldados de EEUU- mueren cada día resulta un molesto pensamiento a ahuyentar. Para ello, cada jueves por la noche se celebra una macrofiesta regada por abundante alcohol en torno a la piscina de agua impoluta donde años atrás nadara Sadam. Durante horas, amparados en la noche y el tiempo libre, los habitantes de este surrealista pedazo de América en Bagdad, de uniforme y armados hasta los dientes, exorcizan sus miedos deshinibiéndose al son de la música disco y de los impactos de cohetes. No es de extrañar que la Zona Verde sea un objetivo predilecto de la insurgencia iraquí. Ni que la Madre de Todas las Embajadas lo sea en el futuro.