La estrategia de guerrilla urbana liderada por Collins incrementa sus acciones a lo largo dela primavera, pero en un golpe de mano, el IRA se reorienta hacia las zonas rurales y, con sencillas columnas móviles, ataca y arrasa con los pequeños puestos aislados del RIC, que se ve obligado a retirarse de amplias zonas de la isla para enrocarse en la ciudades a lo largo del verano. En Abril de 1919, el IRA destruye hasta 400 de estas posiciones rurales aisladas, de un total de 1500 con las que contaba el RUC. Las deserciones en el RUC se incrementan, mientras que el abandono de amplias zonas de la isla colapsa el sistema de administración de los británicos, lo que abre camino al frente político del gobierno auto proclamado del Dail.
Las primeras represalias desde el bando británico se dejan sentir, aumentando los saqueos y registros entre la población civil, o mediante ejecuciones sumarísimas por parte de supuestos incontrolados, como fue el asesinato del alcalde de Cork a manos de fuerzas parapoliciales. Esta política de represalias jugo desde el principio un papel incontrolable y muy negativo para el bando británico, poniendo en contra suyo no solo a la población civil de Irlanda, sino empezando a asustar a la delicada opinión pública británica, cosa que sería fatal a la larga para su proyecto de no abandonar la isla.
Todo esto lleva a una escalada del conflicto que es ya evidente en 1920, por mucho que el bando británico se niega a reconocerlo. El caos en su estructura administrativa para la isla de Irlanda es ya evidente, y el IRA esta creciendo y aprendiendo: con unos 3.000 efectivos activos y motivados, Collins va creando una organización efectiva. Como Jefe de Inteligencia del IRA, Collins esta preocupado por acabar con la red de información británica en la isla, y, especialmente en Dublin, base del IRA, donde la buena tela de araña británica de información y contrainsurgencia había dado muy buenos resultados mermando el personal del IRA y haciendo caer uno tras uno a los agentes de Collins. En una percepción realmente contemporánea de los conflictos asimétricos, Collins crea y dirige un comando especializado para destruir esta red. Con el elocuente nombre de "The squad", un escuadrón de la muerte dirigido a acabar con la red de informadores y agente especializados del RiC y la Policía Metropolitana de Dublin.
Nuevamente, la respuesta británica al desbordamiento del RiC y su administración jugará en su contra. El envío de tropas auxiliares, como los conocidos Black&Tans -ex soldados de la I Guerra Mundial- no fue adecuadamente estudiado, pues su comportamiento hacia la población civil, con saqueos y fiestas alcohólicas desenfrenadas, además de ejecuciones extrajudiciales de supuestos "terroristas", acabaron arrojando a la población a los brazos del débil y raquítico gobierno separatista y su guerrilla, que probablemente ni se lo creería, vista su pasada impopularidad...
(continuará)
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