Y es que en la introducción al documento -que ya iremos desgranando en próximos artículos- redactada por el coordinador del grupo que ha elaborado el estudio, Don Eduardo Serra Rexach, podemos apreciar que las nuevas doctrinas de defensa global, en este caso la nueva orientación de la defensa española, asumen que el mundo ha cambiado definitivamente: las estrategias de defensa decimonónicas, basadas en la simetría y en procedimientos mecánicos, han quedado totalmente superadas por la velocidad e imprevisibilidad de la realidad contemporánea; las nuevas formas de comunicación y la capacidad individual de incorporar y manejar tecnologías a precios muy reducidos pueden dejar en ridículo a planes masivos de defensa estatal que devoran los presupuestos. La asimetría se convierte en una palabra clave para interpretar las nuevas realidades. Y en esto pecaremos un poco de vanidad, pero parece que este pequeño espacio en la red ha llegado en un momento adecuado.
Podéis encontrar el Panorama estratégico 2006/2007 del Ministerio de Defensa de España en formato pdf en el espacio en la red del Real Instituto Elcano, uno de nuestros enlaces recomendados. Mientras, y para abrir boca, os extraigo unas lineas de la excelente introducción en las que se describe mejor de lo que yo lo hubiese podido hacer como se ven desde España este mundo repleto de escenarios asimétricos:
(...) un mundo que había sido esencialmente bipolar
y simétrico se va convirtiendo progresivamente en uno multipolar y
asimétrico; ya no cabe concentrar la atención en un país, hay que
observar (como en un radar) todo el entorno y escudriñar cuáles
pueden ser los países o las regiones más peligrosas, actual o potencialmente.
(...) la amenaza es no solo dispersa desde el punto de
vista geográfico, sino también desde el de su propia naturaleza;
como hemos dicho, hoy forman parte de la amenaza fenómenos
que, como el cambio climático, las inmigraciones, el ciberterrorismo,
la crisis energética o las pandemias, reclaman un tratamiento
radicalmente nuevo por parte de nuestros gobiernos y nuestras sociedades e incluso de la comunidad internacional en su conjunto.
Si, decíamos, la amenaza puede estar encarnada por actores no
estatales como los grupos terroristas y puede ser de naturaleza
muy diversa, la respuesta debe ser multidisciplinar y debe realizarse
por sujetos también diferentes, obviamente en actuación coordinada;
ya no puede ser solo cuestión de los distintos ministerios
de Defensa ni incluso de los gobiernos; por supuesto dentro de éstos
debe existir una mucho mayor involucración de otros departamentos,
singularmente los de Hacienda y los de Ciencia y Tecnología,
pero es necesario también el concurso de elementos de la Sociedad
civil, desde las ONGs a los «think tank» de estudios
internacionales y estratégicos, desde los centros de investigación
a las grandes corporaciones. Con la globalización la Seguridad ha
pasado a ser una cuestión de todos.
Eduardo Serra Rexach; Introducción al Panorama estratégico 2006/2007