sábado, 22 de diciembre de 2007

Guerra fría en un Ártico que se calienta

A finales de este año se ha destapado un asunto que puede condicionar una buena parte de la geopolítica mundial y redirigir recursos militares de los EEUU, la Federación Rusa, Canada y algunos paises europeos. Se trata de la carrera, ya pública, por apropiarse de los recursos energéticos estratégicos del Ártico. La "crísis energética" y la apertura del frente de Oriente Medio y Asia central no ha impedido al Imperio mirar hacia el norte para abrir un nuevo frente. Asi se veía la cosa desde fuentes de información y opinión rusas

Maxim Krans, RIA Novosti.

El hecho de haberse publicado la semana pasada la concepción de desarrollo de las fuerzas navales de EEUU, en la que la disputa por el Ártico se califica de "reto de la nueva era", así como las audiencias del Senado en torno a la ratificación de la Convención para el Derecho del Mar parecen marcar una nueva ronda de la lucha por dominar los territorios oceánicos en litigio.

Todo parece indicar que los norteamericanos están decididos a oponerse a las pretensiones de Rusia y de otros Estados costeros sobre las riquezas del fondo marino.

Se han activado también otros pretendientes. Al inaugurar hace días otro período de sesiones del parlamento, la Gobernadora General de Canadá, Michael Jean, también habló de "nuevos retos", aludiendo a las ambiciones árticas de Rusia. Entre los planes del Gobierno para el año que viene que ella expuso están el programa de cartografía del fondo marino, el patrullaje de las zonas de altas latitudes con buques de guerra y aviones, el aumento del número de soldados en las bases del Norte. Un poco antes, el primer ministro canadiense, Stephen Harper, anunció la construcción de un puerto de aguas profundas y un centro de instrucción militar en el Ártico con el fin de "dar mayor fuerzas a la demanda de Canadá para esta zona".


Todo esto se suma a que, dentro de los procesos naturales de la climatología planetaria, al Ártico se recaliente, haciendo más accesibles los ingentes recursos de la zona. De esta manera se comprende cómo un país no especialmente belicoso como Canada se haya acabado apuntando al rearme estratégico del Ártico, como recogía esta noticia reciente del periódico español El Mundo


Canadá anuncia una expansión militar en el Ártico para 'fortalecer' su soberanía

  • Se establecerá un Centro de Entrenamiento de las Fuerzas Canadienses
  • Habrá una expansión de los Rangers, cuerpo paramilitar con los antiguos esquimales
  • El puerto estará en el Pasaje del Noroeste, cuya soberanía no reconocen EEUU o Rusia
Canadá confirmó los planes para aumentar su presencia en el Ártico con el anuncio del primer ministro canadiense, Stephen Harper, que construirá un puerto de reabastecimiento para su Armada en el extremo norte de la isla de Baffin.
Estas medidas han sido anunciadas pocos días después de que Rusia plantase una bandera en el fondo del océano Ártico en reivindicación de su soberanía de una región que se considera contiene gigantescas reservas de petróleo y minerales.

domingo, 30 de septiembre de 2007

Megalomanías imperiales

A finales de este verano se ha producido la inauguración de la nueva embajada de los Estados Unidos en Bagdad. Por si alguno pensaba que el futuro del país cuando desaparezca la presencia militar directa será una especie de libre albedrío mezclado con un determinismo calvinista experimental en el desierto, este proyecto es un símbolo claro de cuales son los planes del imperio.

A mediados del año pasado, con la construcción a todo ritmo, un suplemento del diario español El Mundo se hacía eco de esta noticia, describiendo los planes para la nueva embajada y la vida cotidiana de los señores de la guerra del imperio en la burbuja de la zona verde de Bagdad.

Domingo, 30 de Abril de 2006, número 548

SON 21 EDIFICIOS en un área equivalente a 80 campos de fútbol. Tan grande como el Estado del Vaticano, la embajada que EEUU construye en Bagdad será seis veces mayor que el edificio de la ONU en Nueva York
MONICA G. PRIETO. Bagdad

Desde mediados de 2005, los iraquíes observan atónitos la incesante actividad de las únicas grúas que funcionan en Bagdad. Nadie esperaba que trabajaran en la reconstrucción de la ciudad devorada por las bombas y la metralla, dado que las gigantescas estructuras de hierro se alzan en zona angloamericana pese a estar en el corazón de la capital. Pero pocos podían imaginar que las únicas obras del país, donde los donantes han invertido decenas de millones en una reconstrucción invisible, estén destinadas a erigir la Embajada de EEUU más grande del mundo, un monstruoso complejo del tamaño del Vaticano que, con 42 hectáreas, será seis veces mayor que el de Naciones Unidas en Nueva York.

(...)
concebida para ser un Estado autosuficiente dentro de otro Estado, con una fuerza defensiva propia, planta energética y potabilizadora de aguas -en un país donde los ciudadanos tienen cuatro horas de luz al día y el líquido elemento es garantía de infecciones- y 21 edificios distribuidos en un área equivalente a 80 campos de fútbol, entre ellos sedes y residencias oficiales, seis bloques de apartamentos para alojar al más de un millar de funcionarios, escuela, gimnasio, comisaría, peluquería, un club de recreo, áreas de esparcimiento, tienda de belleza, piscina y comedor.

(...) El lugar elegido no podía ser más desafortunado, aunque es territorio norteamericano desde que la Tercera División de Infantería consumara la ocupación de Irak. Se trata del imponente complejo de palacios de Sadam Husein situado a orillas del Tigris, en el centro neurálgico de Bagdad, considerado zona internacional y actual sede de las Embajadas británica y estadounidense, del alto mando y del Gobierno iraquí.

La tozuda realidad más allá de la burbuja en la que decenas de personas -entre ellas soldados de EEUU- mueren cada día resulta un molesto pensamiento a ahuyentar. Para ello, cada jueves por la noche se celebra una macrofiesta regada por abundante alcohol en torno a la piscina de agua impoluta donde años atrás nadara Sadam. Durante horas, amparados en la noche y el tiempo libre, los habitantes de este surrealista pedazo de América en Bagdad, de uniforme y armados hasta los dientes, exorcizan sus miedos deshinibiéndose al son de la música disco y de los impactos de cohetes. No es de extrañar que la Zona Verde sea un objetivo predilecto de la insurgencia iraquí. Ni que la Madre de Todas las Embajadas lo sea en el futuro.

Guerra de Independencia de Irlanda ( 3ª parte)

El conflicto se acerca a su fase más cruda, pero el gobierno británico se niega a reconocerlo como tal, proclamando un "Acta de restauración del orden en Irlanda" en noviembre de 1920 ante el colapso de su administración. Desde finales de este año hasta el verano de 1921 se producirá una escalada significativa del conflicto, con episodios que van más allá del mero "desorden" interno que refleja el acta del gobierno del Reino Unido.

Uno de los episodios más conocidos es el de la ejecución en Dublín de 18 agentes de la inteligencia británica en un solo día a manos del escuadrón de la muerte de Collins. La represalia británica, en la que auxiliares irrumpen en un campo deportivo repleto de gente y disparan contra la muchedumbre, se cobra 14 víctimas civiles y deja 65 heridos. Solo una semana después, una columna del IRA en Corck embosca a los auxiliares, acabando con otra decena en una acción sorprendente. Para finales del año, se produce ya la declaración de Ley Marcial en algunas zonas de la isla, y desde entonces hasta julio de 1921, se producirán millares de muertos (solo entre julio y junio de 1921 casi mil) entre fuerzas británicas, civiles y voluntarios del IRA, mientras más de 4.000 supuesto miembros del IRA son recluidos excepcionalmente.

En marzo de 1921, el Dail Eirean declara la guerra formalmente al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. En acciones de una escala superior a la media del conflicto, se producen emboscadas como la que prepara el ejército británico a una columna del IRA en Munster con hasta mil efectivos. Pero si una acción supuso un duro coste militar para el IRA fue el asalto y saco del centro simbólico de la administración británica en Irlanda, la Custom House de Dublín. Una acción que, por otra parte, suponía una victoria estratégica y política para el bando irlandés: destruir impunemente el centro de la administración foránea de la isla, con todo lo que algo así supone, era una acción de una potencia simbólica difícil de contrarrestar y que cerraba de manera contundente el colapso del gobierno británico en Irlanda. Impulsando esta peligrosa acción, De Valera demostró su inteligencia política muy a pesar de la oposición de Collins, a quien el coste no le parecía justificado; a pesar de su maestría en la organización de una estrategia irregular, Collins no comprendía lo valioso den un golpe de imagen como éste.

Así, el 25 de mayo de 1921, unos 100 hombres del IRA en Dublín asaltan el Custom House, destruyendo el centro de la administración británica. La fuerte resistencia que se encuentra supondrá la perdida de 5 de los asaltantes y la captura de otra decena, aunque finalmente logran su objetivo y dejan en llamas el edificio. El más que evidente colapso de la administración, la mala imagen interna y externa que está generando el conflicto y la espiral de represalias indiscriminadas, a lo que se suma el agotamiento del propio IRA, incapaz de sostener un conflicto largo y mucho menos seguir el ritmo de la escalada militar británica hacia un conflicto regular, todo ello se junta para ir propiciando el clima de entendimiento que llevará a una tregua en julio. La victoria "moral" de la estrategia asimétrica irlandesa desemboca en el tratado Anglo-irlandés de octubre de 1921. Esto supondrá la independencia de facto para el sur de la isla, mientras que los condados del norte, conocidos como el Ulster, permanecerán bajo soberanía británica hasta la actualidad. Esta ambigüedad del tratado lo hace inasumible para muchos militantes del IRA, que se opondrán al mismo, hasta el punto de escindirse del nuevo gobierno irlandés independiente, declarando la guerra al Dail, en lo que será conocido como Guerra Civil Irlandesa: un conflicto entre los que se oponen al tratado y los que lo aceptan que desde 1922 hasta 1923, mantendrá la violencia en el sur y acabará con muchos de los voluntarios del IRA, que como su antiguo jefe de inteligencia, Michael Collins, caen en las refriegas y ejecuciones. En el norte, con sus peculiaridades -mayoría protestante unionista, mayor desarrollo económico y población urbana- el conflicto sigue latente hasta el día de hoy, no en vano hemos tenido que esperar hasta 2007 para ver un atisbo de paz estable en un conflicto incruento, irregular y que, con altibajos, se ha extendido a lo largo de más de medio siglo.

jueves, 30 de agosto de 2007

Guerra de Independencia de Irlanda ( 2ª parte)

La estrategia de guerrilla urbana liderada por Collins incrementa sus acciones a lo largo dela primavera, pero en un golpe de mano, el IRA se reorienta hacia las zonas rurales y, con sencillas columnas móviles, ataca y arrasa con los pequeños puestos aislados del RIC, que se ve obligado a retirarse de amplias zonas de la isla para enrocarse en la ciudades a lo largo del verano. En Abril de 1919, el IRA destruye hasta 400 de estas posiciones rurales aisladas, de un total de 1500 con las que contaba el RUC. Las deserciones en el RUC se incrementan, mientras que el abandono de amplias zonas de la isla colapsa el sistema de administración de los británicos, lo que abre camino al frente político del gobierno auto proclamado del Dail.

Las primeras represalias desde el bando británico se dejan sentir, aumentando los saqueos y registros entre la población civil, o mediante ejecuciones sumarísimas por parte de supuestos incontrolados, como fue el asesinato del alcalde de Cork a manos de fuerzas parapoliciales. Esta política de represalias jugo desde el principio un papel incontrolable y muy negativo para el bando británico, poniendo en contra suyo no solo a la población civil de Irlanda, sino empezando a asustar a la delicada opinión pública británica, cosa que sería fatal a la larga para su proyecto de no abandonar la isla.

Todo esto lleva a una escalada del conflicto que es ya evidente en 1920, por mucho que el bando británico se niega a reconocerlo. El caos en su estructura administrativa para la isla de Irlanda es ya evidente, y el IRA esta creciendo y aprendiendo: con unos 3.000 efectivos activos y motivados, Collins va creando una organización efectiva. Como Jefe de Inteligencia del IRA, Collins esta preocupado por acabar con la red de información británica en la isla, y, especialmente en Dublin, base del IRA, donde la buena tela de araña británica de información y contrainsurgencia había dado muy buenos resultados mermando el personal del IRA y haciendo caer uno tras uno a los agentes de Collins. En una percepción realmente contemporánea de los conflictos asimétricos, Collins crea y dirige un comando especializado para destruir esta red. Con el elocuente nombre de "The squad", un escuadrón de la muerte dirigido a acabar con la red de informadores y agente especializados del RiC y la Policía Metropolitana de Dublin.

Nuevamente, la respuesta británica al desbordamiento del RiC y su administración jugará en su contra. El envío de tropas auxiliares, como los conocidos Black&Tans -ex soldados de la I Guerra Mundial- no fue adecuadamente estudiado, pues su comportamiento hacia la población civil, con saqueos y fiestas alcohólicas desenfrenadas, además de ejecuciones extrajudiciales de supuestos "terroristas", acabaron arrojando a la población a los brazos del débil y raquítico gobierno separatista y su guerrilla, que probablemente ni se lo creería, vista su pasada impopularidad...

(continuará)

lunes, 27 de agosto de 2007

Conflictos asimétricos contemporaneos: La Guerra de Independencia de Irlanda (1ª parte 1919-21)

Uno de los conflictos asimétricos paradigmáticos del siglo pasado es, sin lugar a dudas, la Guerra de Independencia de Irlanda: un conflicto irregular, de relativa baja intensidad, que desemboca en la separación del Estado Libre de Irlanda -antecesor de la actual República- del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda.

Tal y como podíamos observar en la Guerra de los Diez Días entre Eslovenia y las fuerzas armadas de Yugoslavia, para un gran estado con capacidad militar no es tan fácil como pudiera parecer acabar con la resistencia armada irregular de una pequeña parte de sí mismo. La superioridad convencional en número, capacidad logística y tecnológica o disponibilidad de recursos no se traduce necesariamente en una victoria, ya que entran en juego las peculiaridades de un enfoque asimétrico de los conflictos: la moral y los valores de los agentes, el apoyo popular, la comunicación y propaganda, el conocimiento del terreno...toda una serie de factores relativamente difíciles de contener, prever y manejar.

De la misma manera, la campaña de guerrilla desencadenada por las fuerzas de voluntarios irlandeses contra la administración británica de la isla entre 1919 y 1921 conducirá a una victoria moral más que numérica de la parte pobre y débil frente a la formidable fuerza del Imperial en su misma puerta trasera. Tratándose de un conflicto asimétrico e irregular, desde el punto de vista oficial de la corona británica, se trata de una guerra inexistente, nunca declarada. Podemos establecer su comienzo simbólico a partir de la creación del primer parlamento -Dail- Irlandés, que proclama unilateralmente su independencia, asignando la defensa de sus intereses al Ejército Republicano Irlandés (IRA, según sus siglas en Inglés). La primera mención del Dail a la existencia de un conflicto armado no se producirá hasta abril de 1919.



Proclama unilateral de Independencia del Dail Eireann.


Al despuntar el conflicto en 1919, lo hace de forma limitada desde el bando irlandés, basando su estrategia en la movilización popular, la insurgencia, paralizando servicios mediante huelgas y ensayando los primeros ataques contra la fuerza de orden de la administración británica de la isla, el cuerpo policial conocido como Royal Irish Constabulary (RIC), que contaba con algo menos de 10.000 efectivos desplegados por toda Irlanda.

El acoso contra el RIC y la presión social merman pronto su capacidad, llegando las primeras deserciones y fugas hacia el mismo IRA, que empezaba a cobrar fuerza, pero aún no tenía una estrategia tan clara y definida por las divergencias entre su cúpula militar y política: al frente de la política insurgente irlandés, Éamon De Valéra, presidente del auto proclamado gobierno de Irlanda y partidario de métodos connvencionales para lograr hacer efectiva la independencia, un genio político y un respetado hombre de letras, pero poco preparado para la estrategia y acción; liderando la acción militar, Michael Collins, Jefe de inteligencia del IRA, era partidario de desencadenar un conflicto irregular contra las fuerzas británicas, aprovechando las ventajas de la asimetría entre ambos contendientes a través de acciones de guerrilla o cualquier otra forma de insurgencia basada en la movilización popular. Para mediados de 1919, empieza a ser evidente que las acciones del IRA basadas en la estrategia de Collins están poniendo en aprietos a la administración británica de Irlanda y desbordando al RIC. A pesar de esto, las teorías propuestas por De Valéra, obsesionado con la imagen internacional y por tratar de evitar que la propaganda británica convenciese al grán público de que las acciones del IRA era "terrorismo", seguían teniendo un enorme peso. En esto contaba con el apoyo del Ministro de Defensa del gobierno del Dáil, Cathal Brugha, teoricamente superior jerárquico de Michael Collins.





Continuará.....